Nuestra historia de amor
NUNCA pensamos ser una agencia y mira, aquí estamos.
¿Cómo llegamos a esto?
Bueno…
¿Quieres una respuesta corta y aburrida? Fue la vida la que nos arrastró a esto.
¿Quieres una respuesta larga y divertida?
Pues mira…
Teníamos hambre. No de comida (tal vez un poco, sí). Sino de emprendimiento.
Así que empezamos a “hacer cosas en internet”, según palabras de mi madre.
Fue en mayo de 2019 cuando empezamos a crear páginas web, las posicionamos (SEO), y monetizamos con Google Ads y con la renta de espacios publicitarios a empresas.
Luego abrimos nuestra primera tienda en línea (febrero 2020) de infoproductos a los que les poníamos publicidad en redes y la gente los compraba en nuestra web.
Ahí aprendimos a hacer anuncios ganadores y a cómo invertir un peso y convertirlo en +10.
En diez meses facturamos más de 1.2 millones con una sola tienda. Motivo por el que abrimos otras dos.
En este punto ya sabíamos cómo captar clientes y cómo convertirlos en dinero para nuestro negocio.
Fue ahí cuando apareció el primer emprendedor que nos pidió ayuda. Él tenía un cenote, muy común aquí en Yucatán. Y quería llenarlo de turistas.
Era principios de octubre de 2021, post pandemia. Él estaba desesperado, necesitaba clientes, dinero. En tres semanas armamos todo: sería un fin de semana de “día de muertos”.
30, 31 de octubre y 1 de noviembre con tamales, trova yucateca, juegos familiares, cenote, rituales mayas…
Metimos a más de 300 personas al evento.
300 personas pagando su entrada (500 pesos), durmiendo ahí y consumiendo todo lo que ofrecía este negocio durante todo el fin de semana.
Y ahí reforzamos lo que ya sabíamos: que éramos muy buenas captando clientes.
Fue entonces que trajimos los campamentos a la ciudad.
Mérida es un sitio donde no hay mucha cultura de camping (íbamos a cambiar eso).
Así que armamos nuestra empresa de eventos al aire libre, donde empezamos a hacer campamentos temáticos, ya sabes: Jurassic Park, Harry Potter, Marvel vs Dc…
Era tanto el éxito que cada campamento agotaba sus entradas en pocos días (140 personas por evento), motivo por el que abríamos más fechas de una misma temática.
Aquí encontramos otro punto clave para vender CARO: elevar la percepción. Ese era el pilar de esta empresa.
Y apareció otra cosa (muy amada por los empresarios): la recurrencia.
Campistas que evento tras evento asistían con sus sobrinos, nietos, amantes… con quien pudieran llevar.
Se volvieron clientes fieles.
Fue una etapa muy divertida y llena de aprendizajes.
Ahí nuestro equipo creció a doce personas.
Empezamos a hacer tratos con lugares turísticos para hacer nuestros campamentos en sus instalaciones (aprendimos a negociar acuerdos).
Lo mejor fue que ayudamos a reactivar estos sitios con estos eventos post pandemia.
Para ese punto de nuestras vidas (2022) teníamos varios negocios:
- Los campamentos,
- las 3 tiendas en línea
- y una agencia de redacción SEO que trabajaba de fijo con una agencia española (más de 200 artículos al mes).
Debido a este recorrido, el conocimiento había caído sobre nosotras como cascada.
Nos volvimos expertas en anuncios (SEM), SEO, Copywriting y… negocios (porque ya teníamos varios y AÚN los tenemos),
Y mientras todo esto ocurría, más emprendedores nos iban contactando para que les ayudáramos a captar clientes.
Así que aprendimos algo muy importante para todo negocio: crear sistemas.
Fue necesario para poder gestionar todo lo que teníamos e iba llegando.
Actualmente, gracias a todo el aprendizaje y capacidad que tenemos, hemos analizado y mejorado muchas empresas, tanto pequeñas como medianas y grandes.
Por ejemplo, Victor es un emprendedor en el sector de la construcción que llegó hace seis meses a nosotras con una situación algo alarmante.
Necesitaba clientes pues sus números ya estaban en rojo. Y tenía empleados, por lo que el miedo a empezar a despedir lo paralizaba.
Empezamos a trabajar con él a full.
Y, tal como dice nuestro slogan, lo llenamos de clientes en tiempo record.
Seguramente Víctor nunca dejará MaxClientes.
Él sabe que no tiene que preocuparse por captar clientes, sabe que nosotras nos ocupamos de eso.
Sabe que puede enfocarse totalmente en la producción, en su negocio, en lo que domina muy bien.
Lo demás lo vemos nosotras. Los clientes le llegan todos los días y eso es un gran respiro para él.
No tuvo que despedir a nadie. Las cosas van muy bien en su negocio y seguro así seguirán.
Esto mismo podemos hacer por ti.
Quitarte las preocupaciones y ser un gran apoyo para tu negocio.
Podemos poner todo lo que sabemos para que a tu negocio le vaya muy, muy bien.
Pero ojo, elegimos muy bien a nuestros clientes porque en este momento de nuestras vidas en realidad no necesitaríamos trabajar (conservamos nuestros negocios).
Así que cuando nos comprometemos con una empresa, lo hacemos sabiendo que nunca nos dejarán ir, es como un matrimonio básicamente.
Ese ha sido el camino que sin querer queriendo, nos ha traído hasta aquí. Y seguramente aquí seguiremos porque nos encanta todo este mundillo empresarial.
Si quieres saber aún más de lo que hacemos y quienes somos, puedes escuchar nuestro podcast, es este.
O puedes admirar nuestros hermosos cabellos revueltos en nuestro canal de Youtube, que es este.
Lo que sí quiero que te quede muy claro sobre NOSOTRAS, es que nuestra obsesión más grande es el emprendimiento.
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